EVA “BIEN” TENTADA / ‘WELL’ TEMPTED EVE

Eva desnuda

Despliega la parra

Con la lengua encendida

De rojo al fuego manzana.

Eva tentada

Por la promesa del árbol

De concupiscencia eterna.

Eva erguida

En sus pechos altos

Enrosca la ciencia su serpiente

Eva desterrada, condenada

A parir siglos de dolor

Y ganarse el pan de cada día

Con el sudor de su sexo.

Por Galileo Contreras / Imagen: La cruz rosa, óleo pastel sobre papel A3, Sulayr Egea (Instagram: sulayr_etxea)

Nude Eve

Unfolds the vine

With her lit tongue

From red to apple fire.

Eve tempted

By the promise of the tree

Of eternal lust.

Eve upright

On her high breasts.

Science twists the snake

Banished Eve, convicted

To give birth to centuries of pain

And earn her daily bread

With the sweat of her sex.

By Galileo Contreras / Image: Féminas, oil pastel on A3 paper, Sulayr Egea (Instagram: sulayr_etxea) / Translation: Mar Martínez Leonard

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En la temporada de la muerte de mi madre/ On the season of my mother´s death

Por Adalberto Guerra

Yo tenía los ojos en esa foto de niño
como los ojos vidriosos de un toro entristecido,
como solo en la tierra tenía yo los ojos
en esa foto en la que mi madre clavó dos alfileres
con la finísima delicadeza de una campesina;
que queriendo huir se quedó allí cuidando mi alma tanto tiempo
que envejeció sin cambiar sus prendas interiores,
como animal atado a un árbol envejeció mi madre,
yo la miraba con los ojos vidriosos de haber llorado mucho,
sola como una baliza olvidada en medio de las aguas.

Yo le tejí un vestido oscuro para su viudez
y lloré con ella sin saber a quién
por los muertos de la casa,
en la casa donde no había muerto gente alguna,
yo le leí Job Treinta y ella tornó su cara hacia la luz y se fue yendo
como una niña de regreso a casa
con los ojos vidriosos de haber llorado mucho.

Yo he llorado a mi madre
y ciertamente he llorado al que tuvo un día duro por igual,
una vida dura,
le he llorado públicamente como un hombre,
como un hijo enfermo,
mas ella andaba como buscando alguien o algo
olvidado en la vasta región de su memoria,
no me miró, no me maldijo o dijo nada
y entró riendo para siempre en los cuartos interiores de la muerte.

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Del poemario Cazadores de la sombra del ave/ Imagen de Polly Chan

Sobre el autor

Adalberto Guerra (Ad. Guerra). San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba 1967. Reside en Palm Beach, Florida, desde 1994. Poeta, narrador y periodista. Editor de “La Cohoba Magazine” publicación bilingüe que culminó en 2018 después de cinco años. Ha publicado El Desierto que canta (Endowment for Cuban American Studies 1994-Ant. de Poesía), Reunión de ausentes (2001-Ant. de Poesía), Cazadores de la sombra del ave (2009-Poesía), En el lenguaje lascivo de los perros (2010-Cuentos) disponible en Amazon.

By Adalberto Guerra

I had my eyes on that photo as a child
like the glassy eyes of a wistful bull,
like only on the land I had my eyes
on that photo in which my mother nailed two pins
with the very fine gentleness of a peasant;
who, trying to escape, stayed there taking care of my soul for so long
that she aged without changing her underclothes,
like an animal tied to a tree my mother aged.
I watched her with glassy eyes after having cried much,
lonely like a forgotten buoy in the middle of the sea.

I knitted her a dark dress for her widowhood
and I cried with her without knowing for who
for the dead of the house,
in the house where no one had died,
I read her Job Thirty and she turned her face to the light and she was going
like a girl back home
with glassy eyes after having cried much.

I have cried for my mother
and I have certainly cried for the ones who had a tough day alike,
a tough life,
I have cried for her in public like a man,
like a sick son,
but she walked as if looking for someone or something
forgotten in the vast region of her memory,
she didn’t look at me, she didn’t curse me or say anything
and she entered laughing forever the inner rooms of death.

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From the poetry book Cazadores de la sombra del ave/ Image: Natacha Einat/ Translation: Mar Martínez Leonard

About the author

Adalberto Guerra (Ad. Guerra). San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba 1967. He resides in Palm Beach, Florida, since 1994. Poet, storyteller and journalist. Editor of ‘La Cohoba Magazine’ bilingual publication that culminated in 2018 after five years. He has published El Desierto que canta (Endowment for Cuban American Studies 1994-Poetry Anthology), Reunión de ausentes (2001-Poetry Anthology), Cazadores de la sombra del ave (2009-Poetry), En el lenguaje lascivo de los perros (2010-Stories) available on Amazon.

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